TEXTO_ Paz Blanco Sanmartín y Otilia Prado Fernández
ILUSTRACIÓN _ Marcos Paz
La romanización supuso para Galicia una revolución, con nuevas formas de explotar las riquezas agrícolas, marinas y mineras, de relación y convivencia, de expresión artística, de infraestructuras, de administración; y, sobre todo, nuevos cultos, entre ellos el cristianismo, y una nueva lengua, el latín, que venía a sustituir a las lenguas autóctonas.
La dominación de Roma fue total, pero el lector atento encontrará en este libro la referencia a cultos y expresiones artísticas, descubrirá una toponimia y una onomástica prerromanas que ponen de manifiesto la supervivencia de una cultura anterior. Por eso la romanización no significó la aniquilación cultural de un pueblo sino la creación de una nueva cultura galaico-romana, una especie de sincretismo entre dos fuertes culturas.



