Ayer, en el salón de actos de la Fundación Novacaixagalicia de la Rúa do Vilar tenía lugar esta botadura. En presencia de su marido, el exconselleiro Víctor Manuel Vázquez Portomeñe y el editor de Hércules, Francisco Rodríguez Iglesias, se bautizaba Los amigos lejanos, la novena novela de Otilia Seijas.
Esta mujer insigne ha recorrido un largo trecho desde un libro ya sorprendente entonces, Viudas de vivos (1989). Saludada en su momento como una suerte de Emilia Pardo Bazán rediviva, con otros libros posteriores, en especial el magnífico Ninguén suspira por ela (1997) o Escoitar o silencio (2003), llegó a la consolidación absoluta, y a la consideración, tanto por la crítica como por los lectores más atentos, como un verdadero arquetipo o piedra angular de nuestras letras contemporáneas gallegas.